Considerada la obra maestra del Renacimiento español. Proyectada principalmente por el arquitecto Andrés de Vandelvira en el siglo XVI.
Actualmente, la catedral se encuentra en la Lista Indicativa de la UNESCO, buscando ser reconocida como una extensión del conjunto renacentista de Úbeda y Baeza.
Su diseño armónico y su innovadora estructura de tres naves de igual altura sirvieron de modelo para la construcción de las grandes catedrales de Hispanoamérica, como las de Ciudad de México, Lima y Cuzco. A su vez que destaca por ser la única catedral en España rodeada de balcones exteriores e interiores. Sus piezas maestras son la Sacristía y la Sala Capitular, ambas diseñadas por Vandelvira.
En ella se encuentra El Santo Rostro: Es la reliquia más sagrada de la catedral; según la tradición, es el lienzo con el que la Verónica secó el rostro de Cristo. Se custodia en la Capilla Mayor y se expone a los fieles todos los viernes en la Iglesia del Sagrario.
Es el lugar de descanso de los restos de Pío I, el único papa italiano enterrado fuera de Italia.



